Capítulo 1. Historia del software libre

1.1. El principio del software

En los albores de la informática, los programas y las máquinas que los ejecutaban estaban íntimamente ligados. No existía el concepto de programa como pieza separada que se tiene hoy.

Tampoco había usuarios domésticos, sino que las personas que ejecutaban los programas solían tener muchos conocimientos de programación y por lo general eran científicos e ingenieros.

Entre estos usuarios expertos, lo normal era intercambiar y mejorar los programas, compartiendo sus modificaciones, que a veces recibían el nombre de hacks.

Estos pioneros fueron los primeros hackers informáticos. Lejos de la equiparación habitual de hacker con delincuente, en su concepción originaria se refiere a "una persona que disfruta del desafío intelectual de crear cosas y sobrepasar las limitaciones de algo" y para muchos nacieron en el club de modelismo de ferrocarriles del MIT (The Tech Model Railroad Club).

En este contexto, no eran concebibles muchas de las restricciones de las licencias de software actuales, como limitar el número de máquinas en las que se puede correr un programa o el número de copias realizables del mismo. El software era libre y los programas se intercambiaban como se hace con las recetas de cocina.

Este espíritu perduró en la comunidad de programadores durante años como algo natural, hasta que las restricciones de los fabricantes y la comercialización de licencias de uso hizo necesario distinguir entre el software que era libre y el que no.